sábado, 7 de agosto de 2021

07. “LA IRRESPETUOSIDAD REPRENDIDA” (ELISEO Y LOS JÓVENES IRRESPETUOSOS) VIII. CONFLICTO Y VALOR (EGW).

2 Rey. 2: 23-25.

Delante de las canas te levantarás, y honrarás el rostro del anciano, y de tu Dios tendrás temor. Yo Jehová. (Lev. 19:32).

Eliseo era hombre de espíritu benigno y bondadoso; pero también podía ser severo, como lo demostró su conducta cuando, en camino a Betel, se burlaron de él los jóvenes impíos que habían salido de la ciudad. Ellos habían oído hablar de la ascensión de Elías, e hicieron de este acontecimiento solemne un motivo de burlas, diciendo a Eliseo: "¡Calvo, sube! ¡calvo, sube!". Al oír sus palabras de burla el profeta se dio vuelta, y bajo la inspiración del Todopoderoso pronunció una maldición sobre ellos. El espantoso castigo que siguió provino de Dios. "Y salieron dos osos del monte, y despedazaron de ellos cuarenta y dos muchachos" (2 Rey. 2:23,24).

Si Eliseo hubiese pasado por alto las burlas, la turba hubiera continuado ridiculizándole, y en un tiempo de grave peligro nacional podría haber contrarrestado su misión destinada a instruir y salvar.

Este único caso de terrible severidad bastó para imponer respeto durante toda su vida. Durante cincuenta años entró y salió por la puerta de Betel, para recorrer la tierra de ciudad en ciudad y pasar por entre muchedumbres de jóvenes ociosos, rudos y disolutos; pero nadie se burló de él ni de sus cualidades como profeta del Altísimo. . .

La reverencia, de la cual carecían los jóvenes que se burlaron de Eliseo, es una gracia que debe cultivarse con cuidado. A todo niño se le debe enseñar a manifestar verdadera reverencia hacia Dios. Nunca debe pronunciarse su nombre con liviandad o irreflexivamente. Los ángeles se velan el rostro cuando lo pronuncian. ¡Con qué reverencia debiéramos emitirlo con nuestros labios, nosotros que somos seres caídos y pecaminosos! . . .

También la cortesía es una de las gracias del espíritu, y debe ser cultivada por todos. Tiene el poder de subyugar las naturalezas que sin ella se endurecerían. Los que profesan seguir a Cristo, y son al mismo tiempo toscos duros y descorteses, no han aprendido de Jesús. Tal vez no se pueda dudar de su sinceridad ni de su integridad; pero la sinceridad e integridad no expiarán la falta de bondad y cortesía.

 (Profetas y Reyes, págs. 177, 178). 226

AUDIO: https://youtube.com/playlist?list=PLVsLdOIe7sVuaBfeL-S2CDJEXjK4GLNC5

 

viernes, 6 de agosto de 2021

06. “CONTAMINACIÓN Y PURIFICACIÓN” (ELISEO) VIII. CONFLICTO Y VALOR (EGW).

2 Rey. 2:19-22.

Y saliendo él a los manantiales de las aguas, echó dentro la sal, y dijo: Así ha dicho Jehová: Yo sané estas aguas y no habrá más en ellas muerte ni enfermedad. (2 Rey. 2:21).

Al arrojar sal en el manantial amargo, Eliseo enseñó la lección espiritual que fue impartida siglos más tarde por el Salvador a sus discípulos cuando declaró: "Vosotros sois la sal de la tierra". Al mezclarse la sal con las aguas contaminadas del manantial las purificó, y puso vida y bendición donde antes había habido maldición y muerte.

Cuando Dios compara sus hijos con la sal, quiere enseñarles que su propósito al hacerlos súbditos de su gracia es que lleguen a ser agentes para salvar a otros. . .

La sal debe mezclarse con la sustancia a la cual se añade; debe compenetrarla para conservarla. Así también es por el trato personal como los hombres son alcanzados por el poder salvador del Evangelio. No se salvan como muchedumbres, sino individualmente. La influencia personal es un poder. Debe obrar con la influencia de Cristo. . . y detener el progreso de la corrupción del mundo. . . Debe elevar y endulzar la vida y el carácter de los demás por el poder de un ejemplo puro unido con una fe y un amor fervientes...

El arroyo contaminado representa el alma que está separada de Dios. . . Por medio del pecado, queda desordenado todo el organismo humano, la mente se pervierte, la imaginación se corrompe; las facultades del alma se degradan. Hay en el corazón ausencia de religión pura y santidad. El poder convertidor de Dios no obró para transformar el carácter. . .

El corazón que recibe la palabra de Dios no es un estanque que se evapora. . . Es como un río que fluye constantemente, y a medida que avanza se va haciendo más hondo y más ancho, hasta que sus aguas vivificantes se extienden por toda la tierra. . . Así también sucede con el verdadero hijo de Dios. la religión de Cristo se revela como principio vivificante, como una energía espiritual viva y activa que lo compenetra todo. Cuando el corazón se abre a la influencia celestial de la verdad y del amor, estos principios vuelven a fluir como arroyos en el desierto, y hacen fructificar lo que antes parecía árido y sin vida (Profetas y Reyes, págs. 173-176). 225

AUDIO: https://youtube.com/playlist?list=PLVsLdOIe7sVuaBfeL-S2CDJEXjK4GLNC5

 

jueves, 5 de agosto de 2021

05. “EL SUCESOR DE ELÍAS” (ELISEO) VIII. CONFLICTO Y VALOR (EGW).

2 Rey. 2: 1-15.

He aquí os digo un misterio: No todos dormiremos; pero todos seremos transformados, en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados. (1 Cor. 15:51,52).

En el desierto, en la soledad y el desaliento, Elías había dicho que estaba cansado de la vida, y había rogado que se le dejase morir. Pero en su misericordia el Señor no había hecho caso de sus palabras. Elías tenía que realizar todavía una gran obra; y cuando esta obra estuviese hecha no iba a perecer en el desaliento y la soledad. No le tocaría descender a la tumba, sino ascender con los ángeles de Dios a la presencia de su gloria.

"Y viéndolo Eliseo, clamaba: ¡Padre mío, padre mío, carro de Israel y su gente de a caballo! Y nunca más le vio, y trabando de sus vestidos, rompiólos en dos partes. Alzó luego el manto de Elías que se le había caído, y volvió, y paróse a la orilla del Jordán. Y tomando el manto de Elías que se le había caído, hirió las aguas, y dijo: ¿Dónde está Jehová, el Dios de Elías?  Y así que hubo del mismo modo herido las aguas, apartáronse a uno y a otro lado, y pasó Eliseo. Y viéndole los hijos de los profetas que estaban en Jericó de la otra parte, dijeron: El espíritu de Elías reposó sobre Eliseo. Y viniéronle a recibir, e inclináronse a él hasta la tierra".

Cuando en su providencia el Señor ve conveniente retirar de su obra a aquellos a quienes dio sabiduría, sabe ayudar y fortalecer a sus sucesores, con tal que ellos esperen auxilio de él y anden en sus caminos. Hasta pueden ser más sabios que sus predecesores; porque pueden sacar provecho de su experiencia y adquirir sabiduría de sus errores (Profetas y Reyes, págs. 170, 171).

Elías, el hombre de poder, había sido instrumento de Dios para vencer males gigantescos. . . Para suceder a Elías se necesitaba un hombre que, por medio de una instrucción cuidadosa y paciente, pudiese guiar a Israel por caminos seguros. 

La educación que recibió Eliseo durante sus primeros años, bajo la dirección de Dios, lo preparó para esta obra. . .

Cada acto de la vida es una revelación del carácter, y solo aquel que en los pequeños deberes demuestra ser "obrero que no tiene de qué avergonzarse", será honrado por Dios con responsabilidades mayores (La Educación, pág. 57). 224

AUDIO: https://youtube.com/playlist?list=PLVsLdOIe7sVuaBfeL-S2CDJEXjK4GLNC5


miércoles, 4 de agosto de 2021

04. “TODO EN EL ALTAR” (ELISEO) VIII. CONFLICTO Y VALOR (EGW).

Ninguno que poniendo su mano en el arado mira hacia atrás, es apto para el reino de Dios. (Luc. 9:62).

No se nos pide a todos que sirvamos como sirvió Eliseo, ni somos todos invitados a vender cuanto tenemos. pero Dios nos pide que demos a su servicio el primer lugar en nuestra vida, que no dejemos transcurrir un día sin hacer algo que haga progresar su obra en la tierra. El no espera de todos la misma clase de servicio. Uno puede ser llamado al ministerio en una tierra extraña; a otro se le pedirá tal vez que dé de sus recursos para sostener la obra del Evangelio. Dios acepta la ofrenda de cada uno. Lo que resulta necesario es la consagración de la vida y de todos sus intereses. Los que hagan esta consagración oirán el llamamiento celestial y le obedecerán. . .

Lo que al principio se requería de Eliseo no era una obra grande, pues los deberes comunes seguían constituyendo su disciplina. Se dice que derramaba agua sobre las manos de Elías, su maestro. Estaba dispuesto a hacer cualquier cosa que el Señor indicase, y a cada paso aprendía lecciones de humildad y servicio. . .

La vida de Eliseo, después que se unió a Elías, no fue exenta de tentaciones. Tuvo él muchas pruebas; pero en toda emergencia confió en Dios. Estuvo tentado a recordar el hogar que había dejado, pero no prestó atención a esto. Habiendo puesto la mano al arado, estaba resuelto a no volver atrás, y a través de pruebas y tentaciones demostró que era fiel a su cometido. . .

Mientras Eliseo acompañaba al profeta. . . su fe y su resolución fueron probadas una vez más.  En Gilgal y también en Betel y en Jericó, el profeta le invitó a que se volviera atrás. . . Pero. . . no iba a dejarse desviar de su propósito. . . ". . .Y. . . Elías dijo a Eliseo: Pide lo que quieres que haga por ti, antes que sea quitado de contigo".

Eliseo no solicitó honores mundanales ni algún puesto elevado entre los grandes de la tierra. Lo que él anhelaba era una gran medida del Espíritu que Dios había otorgado tan liberalmente al que estaba a punto de ser honrado por la traslación. Sabía que nada que no fuese el Espíritu que había descansado sobre Elías podría hacerle idóneo para ocupar en Israel el lugar al cual Dios le había llamado; de modo que pidió: "Ruégote que tenga yo. . . una doble porción de tu espíritu" (PR, 165,166,168,169). 223

AUDIO: https://youtube.com/playlist?list=PLVsLdOIe7sVuaBfeL-S2CDJEXjK4GLNC5