sábado, 14 de abril de 2018

019. ¡DESCUBRE LA LIBERTAD REAL! EGW


"De cierto, de cierto os digo, que todo aquel que hace pecado, es siervo de pecado." Juan 8:34. 

 Ellos estaban en la peor clase de servidumbre: regidos por el espíritu del maligno. Todo aquel que rehúsa entregarse a Dios está bajo el dominio de otro poder. No es su propio dueño. Puede hablar de libertad, pero está en la más abyecta esclavitud. No le es dado ver la belleza de la verdad, porque su mente está bajo el dominio de Satanás. Mientras se lisonjea de estar siguiendo los dictados de su propio juicio, obedece la voluntad del príncipe de las tinieblas. Cristo vino a romper las cadenas de la esclavitud del pecado para el alma. "Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres." "Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús --se nos dice-- me ha librado de la ley del pecado y de la muerte."*(Romanos 8:2). 

 En la obra de la redención no hay compulsión. No se emplea ninguna fuerza exterior. Bajo la influencia del Espíritu de Dios, el hombre está libre para elegir a quien ha de servir. En el cambio que se produce cuando el alma se entrega a Cristo, hay la más completa sensación de libertad. La expulsión del pecado es obra del alma misma. Por cierto, no tenemos poder para librarnos a nosotros mismos del dominio de Satanás; pero cuando deseamos ser libertados del pecado, y en nuestra gran necesidad clamamos por un poder exterior y superior a nosotros, las facultades del alma quedan dotadas de la fuerza divina del Espíritu Santo y obedecen los dictados de la voluntad, en cumplimiento de la voluntad de Dios. La única condición bajo la cual es posible la libertad del hombre, es que éste llegue a ser uno con Cristo. 

"La verdad os libertará;" y Cristo es la verdad. El pecado puede triunfar solamente debilitando la mente y destruyendo la libertad del alma. La sujeción a Dios significa la rehabilitación de uno mismo, de la verdadera gloria y dignidad del hombre. La ley divina, a la cual somos inducidos a sujetarnos, es "la ley de libertad." *Santiago 2:12. EGWDTG 431,432. MHP

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