viernes, 4 de agosto de 2023

04. “SIGAMOS AL VERDADERO MEDICO MISIONERO” VIII. REFLEJEMOS A JESÚS EN EL AMOR AL PRÓJIMO)

Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame. (Mateo 16:24).

Los que trabajan como Cristo, el gran Médico misionero, deben tener una disposición espiritual, Pero no todos los que están haciendo obra médico-misionera están exaltando a Dios y su verdad. 

No todos se someten a la conducción del Espíritu Santo...

Oro a Dios pidiéndole la sabiduría y el poder divinos para presentarles en qué consiste la obra médico-misionera evangélica.

Esta es una rama grande e importante de nuestra obra denominacional.

Pero muchos han perdido de vista los principios puros y ennoblecedores que sostienen la obra médico-misionera...

No hay medio que pudiera expresar con mayor fuerza el amor de Dios por la familia humana que el don del Hijo unigénito para nuestra redención.

El Inocente cargó el castigo de nuestra culpabilidad. "De tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna" (Juan 3:16)...

Estudiemos la definición de Cristo de un verdadero misionero: "Todo el que quiera seguirme, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame".

Seguir a Cristo, como lo indican estas palabras, no puede ser una simulación... Jesús espera que sus discípulos sigan muy de cerca sus pisadas, soporten lo que Él tuvo que soportar, sufran lo que El sufrió, alcancen la victoria como El la alcanzó.

Está esperando con ansia que sus profesos seguidores revelen un espíritu de abnegación.

Los que reciben a Cristo como su Salvador personal, escogiendo participar de sus sufrimientos, vivir su vida de negación propia, soportar vergüenza por amor a Él, comprenderán qué significa ser un verdadero misionero médico.

Cuando todos los que trabajan en la obra médico-misionera vivan la nueva vida en Cristo, cuando tomen su Palabra como su guía, tendrán una comprensión mucho más clara de los que constituye la genuina obra médico-misionera.

Esta obra tendrá para ellos una significación mucho más profunda cuando obedecen la ley grabada en las tablas de piedra por el dedo de Dios, incluyendo el mandamiento del sábado, con respecto al cual Cristo mismo habló por medio de Moisés a los hijos de Israel...

Se me ha instruido decirles: Sigan a su Líder. Él es el camino, la verdad, la vida. Él es el ejemplo para ustedes.

Sobre todos los obreros médico-misioneros descansa la responsabilidad de mantener ante su vista la vida de servicio abnegado de Cristo. Han de mantener sus ojos fijos en Jesús. 

-Pacific Union Recorder, 17 de diciembre de 1903. RJ222/EGW/MHP 223

AUDIO. https://www.youtube.com/watch?v=ELBrUdqXgo0&list=PLtrFh-HO7ogB76sYN7DCjayfXOcZf-su7&index=4&pp=sAQB

 

 

 

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