jueves, 28 de septiembre de 2023

28. “REBOSEN DE ALABANZA Y AGRADECIMIENTO” (IX. REFLEJEMOS A JESÚS PARA SU SEGUNDA VENIDA) EGW.

Alabaré yo el nombre de Dios con cántico, lo exaltaré con alabanza (Salmo 69:30).

La voz es un órgano maravilloso. Es una maravillosa bendición. Usémosla plenamente en favor de Cristo, y no alabemos al diablo con quejas por lo dificultoso del camino al cielo.

Demos al mundo un ejemplo viviente de la belleza que hay en la religión y en Jesucristo por medio de las ofrendas que presentamos ante Dios, y hablando de su bondad y de su poder.

Si usted siente la disposición a murmurar, déjela morir antes de darle expresión. Discipline su voz y lengua, y entonces, cuando abra los ojos por la mañana, sea su primer pensamiento: "Agradezco al Señor; Él me ha cuidado durante la noche. Te agradezco, Jesucristo, por la paz que hay en mi corazón", y de mañana, al mediodía y de noche tenga una ofrenda de gratitud. Subirá delante de Dios como un dulce perfume.

Y Jesús dijo que nos daría el Consolador. ¿Qué es el Consolador? Es el Espíritu Santo. ¿Qué es el Espíritu Santo? Es el representante de Jesucristo, es nuestro abogado que permanece de nuestro lado y presenta nuestras peticiones delante del Padre con la fragancia de sus méritos. Allí acepta la petición del santo más humilde. Él no le pregunta cuánto dinero tiene, o cuán cargado de propiedades está, Sino que el más humilde puede traer su petición a Dios, Y Su Ofrenda de agradecimiento es perfumada con las riquezas de su gracia, Y El Padre la acepta como su ofrenda, Y La Bendición viene a usted, gracia sobre gracia.

A medida que usted ofrece sus ofrendas de agradecimiento, Dios es glorificado, y le da más. A medida que usted rebosa de agradecimiento, Él le da más gozo. Aprendemos a alabar a Dios, de quien provienen todas las bendiciones.

¿No comenzaremos aquí, hoy, a dar vuelta la página y a olvidar nuestras murmuraciones, quejas y críticas y a dominar la lengua para decir palabras corteses, y palabras amantes, y palabras de simpatía, y a expresar tierna bondad por cada uno de sus hijos?

Exhibamos a Cristo formado en el interior, la esperanza de gloria, por el fruto que llevamos, y así podremos manifestar al mundo a un Salvador viviente... Él se levanta. Quiebra los hierros de la tumba. Triunfante se regocija en la tumba nueva de José. "Yo soy la resurrección y la vida" (Juan 11:25). Gloria a Dios. Lo alabo, la resurrección de la vida.

Usted tiene... un Salvador viviente. Entonces, fijen sus impotentes almas a Jesucristo. Permanezcan en la vid y lleven fruto para su gloria, y el gozo de El estará en ustedes y el gozo de ustedes será cumplido... Que el Espíritu Santo de Dios impresione los corazones, y que el carácter revele el amor de Jesucristo, puesto que ustedes son sus representantes. 

Manuscrito 43, de 1894. RJ277/EGW/MHP 278

AUDIO. https://www.youtube.com/watch?v=gKrWAkxXw3s&list=PLtrFh-HO7ogB0b9ZH0YMA5EYtDsepZwEC&index=28&pp=gAQBiAQBsAQB

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