jueves, 18 de julio de 2019

059. CONSECUENCIAS DE LA REFORMA DE GEDEÓN Y LA PRUEBA A DIOS.


33 Pero todos los madianitas y amalecitas y los del oriente se juntaron a una, y pasando acamparon en el valle de Jezreel. 34 Entonces el Espíritu de Jehová vino sobre Gedeón, y cuando éste tocó el cuerno, los abiezeritas se reunieron con él. 35 Y envió mensajeros por todo Manasés, y ellos también se juntaron con él; asimismo envió mensajeros a Aser, a Zabulón y a Neftalí, los cuales salieron a encontrarles. 

36 Y Gedeón dijo a Dios: Si has de salvar a Israel por mi mano, como has dicho, 37 he aquí que yo pondré un VELLÓN DE LANA en la era; y si el rocío estuviera en el vellón solamente, quedando seca toda la otra tierra, entonces entenderé que salvarás a Israel por mi mano, como lo has dicho. 38 Y aconteció así, pues cuando se levantó de mañana, exprimió el vellón y sacó de él el rocío, un tazón lleno de agua. 

39 Mas Gedeón dijo a Dios: No se encienda tu ira contra mí, si aún hablare esta vez; solamente probaré ahora otra vez con el vellón.  Te ruego que SOLAMENTE EL VELLÓN QUEDE SECO, y el rocío sobre la tierra. 40 Y aquella noche lo hizo Dios así; sólo el vellón quedó seco, y en toda la tierra hubo rocío.  Jueces 6:33-39

TODO PENSAMIENTO de violencia contra Gedeón quedó olvidado;591 y cuando él hizo tocar la trompeta para ir a la guerra, los hombres de Ofra fueron de los primeros que se congregaron alrededor de su estandarte.  Envió heraldos a su propia tribu de Manasés, y también a Aser, Zabulón, y Neftalí; y todos respondieron a la convocación.

GEDEÓN NO SE ATREVIÓ A ENCABEZAR EL EJÉRCITO SIN TENER EVIDENCIAS, ADICIONALES de que Dios le había llamado para esta obra, y de que estaría con él.  Le rogó así: "Si has de salvar a Israel por mi mano, como has dicho, he aquí que yo pondré un vellón de lana en la era; y si el rocío estuviera en el vellón solamente, quedando seca toda la otra tierra, entonces entenderé que has de salvar a Israel por mi mano, como lo has dicho."  Por la mañana el vellón estaba mojado, en tanto que la tierra estaba seca.  Sintió, sin embargo, una duda, puesto que la lana absorbe naturalmente la humedad cuando la hay en el aire; la prueba no era tal vez decisiva.  Por consiguiente, rogando que su extrema cautela no desagradase al Señor, pidió que la señal se invirtiera.  Le fue otorgado lo que pidió. PP

PERO TODOS LOS MADIANITAS Y AMALECITAS Y LOS DEL ORIENTE SE JUNTARON A UNA.
Ellos, junto con las otras tribus del desierto, "pasaron" -el Jordán- tal vez en su incursión anual acostumbrada para robar el trigo.  Mientras tanto, miles además de Gedeón indudablemente estaban trillando el trigo recién cosechado en lugares secretos; probablemente ya les había llegado la noticia del levantamiento dirigido por Gedeón.  Después de haber cruzado el Jordán en los vados cerca de Bet-seán, acamparon, no en la amplia llanura al oeste de Jezreel, sino en el valle al este de Jezreel, donde se sube desde el Jordán, entre el monte de Gilboa y el collado de More, a la amplia y fértil llanura de Esdraelón.  Este valle y la amplia planicie en la cual desemboca dividen las montañas del centro de Palestina de los cerros de Galilea.

ENTONCES EL ESPÍRITU DE JEHOVÁ 
VINO SOBRE GEDEÓN
Literalmente, "revistió" (BJ). Gedeón no comenzó la campaña vestido sólo con la armadura de los soldados, sino "revestido" del poder de Dios.  A los que Dios llama para realizar su obra, también los capacita para hacerla.

TOCÓ EL CUERNO.
Desde la destrucción del altar de Baal, es indudable que Gedeón había estado meditando en las instrucciones que el ángel le había dado para la erradicación de los madianitas.  Cuando los enemigos de Israel entraron en el territorio israelita, el Espíritu de Jehová impulsó a Gedeón a comenzar la lucha que habría de liberar a su pueblo.  Tomando el shofar o cuerno de carnero, dio el pregón de batalla, y envió mensajeros que fueran a su tribu de Manasés y a otras tres: Aser, Zabulón y Neftalí, instándoles a unirse a él para combatir contra el enemigo común.  Se reunieron fuertes contingentes de todas estas tribus.  Los abiezeritas, del clan de Gedeón, lo apoyaron totalmente.

Y GEDEÓN DIJO A DIOS: SI HAS DE SALVAR A ISRAEL POR MI MANO 
Gedeón se dio cuenta de que con mera fuerza humana los israelitas no podrían repeler la gran hueste de invasores.  Ya había demostrado su fe llamando a los israelitas a la batalla, pero ahora necesitaba nuevo ánimo.  Es difícil censurar a Gedeón por desear que se le repitiera la promesa de victoria, y sin embargo había recibido la promesa 345 del mensajero celestial, la cual había sido confirmada por un milagro.  Una fe madura no habría pedido otra señal.  En contraste con esta vacilación de Gedeón está la del centurión romano.  Este soldado pagano no pidió un milagro en el cual basar su fe. Jesús declaró de ese centurión: "Ni aun en Israel he hallado tanta fe"(Luc. 7: 9).  Si Gedeón hubiese tenido tal experiencia, no habría pedido una señal más después de haber recibido la prueba convincente con el fuego que brotó de la peña.  Sin embargo, Dios emplea a los mejores instrumentos disponibles, y cuando los que tienen una fe débil le piden una señal, muchas veces responde a su pedido.  Sin embargo, mientras que la fe se va desarrollando, Dios espera que los hombres acepten su palabra y dependan cada vez menos y menos de señales confirmatorias.  Muchos han arruinado su experiencia religiosa por su persistencia en recurrir al azar para ser guiados (ver com. Jos. 7: 14).

SOLAMENTE PROBARÉ AHORA OTRA VEZ CON EL VELLÓN.
La primera señal que Gedeón pidió había sido concedida.  El vellón juntó agua, y la tierra en torno de él quedó seca.  Después de meditarlo, Gedeón pensó que, después de todo, esto era lo que naturalmente sucedería ya que la lana por naturaleza absorbe agua.  Por lo tanto, podría no haber sido una señal.  Posiblemente llegó a sentirse tan inseguro como antes.

La experiencia de Gedeón se repite con frecuencia hoy.  Hay quienes están continuamente decidiendo cosas importantes, no sobre la base de lo que enseña la Biblia ni de lo que es lógico y razonable, sino sobre la base de señales que ellos mismos formulan.  Muchas veces la señal pedida puede explicarse como coincidencia y no como un milagro innegable.  Entonces comienzan a dudar.  

Esto le ocurrió a Gedeón.  Temió que esto pudiera haber sucedido en su caso, y pidió que la señal fuera invertida.  RECONOCIENDO QUE LA FE DE GEDEÓN ERA LIMITADA, el Señor condescendió a obrar el milagro para darle la señal que pedía.  Cuánto mejor habría sido que Gedeón hubiese hecho confiadamente y sin vacilación lo que Dios le pedía. 
2 CBA

La experiencia de Gedeón es única.  Única porque no vemos en toda la historia de la biblia en que Dios, haya condescendido para dar evidencias adicionales de su presencia y ayuda a un ser humano. y además concediéndolo favorablemente a sus dos requerimientos. Y gracias a esa gracia celestial. Fue suficiente y bastó, para completar el desarrollo de la fe de Gedeón. Así Animado, sacó sus fuerzas a pelear con los invasores. Ministerio Hno. Pio 

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