domingo, 19 de febrero de 2023

19. “EL ESPÍRITU DE DIOS REVELA EL SIGNIFICADO DE LA LEY” (II. REFLEJEMOS A JESÚS EN LA OBEDIENCIA DE LA LEY MORAL) EGW.

La ley de Jehová es perfecta, que convierte el alma. (Salmos 19:7).

El ánimo carnal es enemistad contra Dios, y se rebela contra su voluntad...

Se me ha mostrado lo que es el hombre sin conocimiento de la voluntad de Dios... Pero cuando el Espíritu de Dios le revela el significado pleno de la ley, ¡qué cambio se produce en el corazón!

Como Belsasar, lee inteligentemente la escritura del Todopoderoso, y la convicción se apodera de su alma. Los truenos de la Palabra de Dios lo sacan de su letargo, y pide misericordia en el nombre de Jesús. Y Dios escucha siempre con oído voluntario esa humilde plegaria. Nunca aparta al penitente sin consolarlo...

Si los hijos de Dios quisieran reconocer cómo los trata El y aceptasen sus enseñanzas, sus pies hallarían una senda recta, y una luz los conduciría a través de la oscuridad y el desaliento. David aprendió sabiduría de la manera en que Dios lo trató, y se postró en humildad bajo el castigo del Altísimo. 

La descripción fiel que de su verdadero estado hizo el profeta Natán, le dio a conocer a David sus propios pecados y lo ayudó a desecharlos. Aceptó mansamente el consejo y se humilló delante de Dios. "La ley de Jehová -exclama él- es perfecta, que convierte el alma".

Los pecadores que se arrepienten no tienen motivo para desesperar porque se les recuerden sus transgresiones y se los amoneste acerca de su peligro. 

Los mismos esfuerzos hechos en su favor demuestran cuánto los ama Dios y desea salvarlos. Ellos sólo deben pedir su consejo y hacer su voluntad para heredar la vida eterna.

Dios presenta a su pueblo que yerra los pecados que comete, a fin de que pueda ver su enormidad según la luz de la verdad divina. Su deber es entonces renunciar a ellos para siempre.

Dios es hoy tan poderoso para salvar del pecado como en los tiempos de los patriarcas, de David, y de los profetas y apóstoles. La multitud de casos registrados en la historia sagrada, en los cuales Dios libró a su pueblo de sus iniquidades, debe hacer sentir al cristiano de esta época el anhelo de recibir instrucción divina y celo para perfeccionar un carácter que soportará la detenida inspección del juicio...

Las palabras de la inspiración consuelan y alientan al alma que yerra. Aunque los patriarcas y apóstoles estuvieron sujetos a las flaquezas humanas, por la fe obtuvieron buen renombre, pelearon sus batallas con la fuerza del Señor y vencieron gloriosamente.

Así también podemos nosotros confiar en la virtud del sacrificio expiatorio y ser vencedores en el nombre de Cristo Jesús. La humanidad fue humanidad en todas partes del mundo, desde el tiempo de Adán hasta las generaciones actuales y a través de todas las edades el amor de Dios no tiene parangón. 

Joyas de los testimonios, t. 1 págs. 441-443. RJ56/EGW/MHP 57

AUDIO. https://www.youtube.com/watch?v=EwYClcNebxk&list=PLtrFh-HO7ogBtO1y_kpJ-zNY9K3ORiYqm&index=19&pp=sAQB

 

 

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