jueves, 6 de abril de 2023

06. “CAPACES DE DAR FRUTOS DE JUSTICIA” (IV. REFLEJEMOS A JESÚS EN EL PLAN ORIGINAL) EGW.

Y serán llamados árboles de justicia, plantío de Jehová, para gloria suya. (Isaías 61:3).

Los cristianos deben ser semejantes a Cristo. Tendrán el mismo espíritu, ejercerán la misma influencia y tendrán la misma excelencia moral que El poseía.

El idólatra y corrupto de corazón debe arrepentirse y volverse a Dios. 

El que es orgulloso y farisaico debe humillar el yo y llegar a ser contrito, manso y humilde de corazón.

El que tiene inclinaciones mundanas debe tener los zarcillos del corazón libres de los deshechos del mundo, de los que están pendientes, y entrelazarse en Dios; debe llegar a ser inclinado a lo espiritual.

El deshonesto y mentiroso debe llegar a ser justo y veraz.

El ambicioso y el codicioso debe ser escondido en Cristo y buscar su gloria, y no la propia.

Deben despreciar su propia santidad y hacerse tesoros arriba.

Quien no ora debe sentir la necesidad tanto de la oración secreta como de la familiar, y debe hacer sus súplicas a Dios con gran fervor.

Como adoradores del Dios verdadero y viviente llevaremos el fruto correspondiente a la luz y a los privilegios que disfrutamos.

Muchos están adorando ídolos en vez de adorar al Señor del cielo y de la tierra.

Todo lo que ame y en lo que confíe el hombre en vez de amar al Señor y confiar totalmente en El, se convierte en un ídolo, así es registrado en los libros del cielo. Aun las bendiciones son a menudo transformadas en una maldición.

Las simpatías del corazón humano, fortalecidas por el ejercicio, son a veces pervertidas hasta que llegan a ser una trampa.

Si alguien es amonestado, siempre habrá quienes simpatizarán con El. Ellos pasan completamente por alto el daño que ha hecho a la causa de Dios la influencia equivocada de uno cuya vida y carácter no guardan relación alguna con el Modelo. Dios envía a sus siervos con un mensaje al pueblo que profesa seguir a Cristo; pero algunos son hijos de Dios sólo de nombre, y rechazan la advertencia.

De una manera maravillosa Dios ha dotado al hombre con poderes de raciocinio. Quien preparó el árbol para llevar su carga de buenos frutos ha hecho al hombre capaz de llevar preciosos frutos de justicia. Ha plantado al hombre en su jardín y tiernamente ha cuidado de él. Esperaba que llevara fruto.

 En la parábola de la higuera Cristo dice: "He aquí, hace tres años que vengo a buscar fruto" (Lucas 13:7)...

Cuán ansiosamente observamos un árbol o planta favorita, esperando que recompense nuestro esfuerzo por medio de la producción de brotes, flores y frutos; y cuánto nos desanimamos al no encontrar más que hojas.

Con cuánta mayor ansiedad y tierno interés el Padre celestial observa el crecimiento de quienes Él ha hecho a su propia imagen y para quienes condescendió a dar a su Hijo, para que pudieran ser elevados, ennoblecidos y glorificados. -Testimonies, t. 5, págs. 249- 251. RJ102/EGW/MHP 103

AUDIO. https://www.youtube.com/watch?v=KXJziKp5obI&list=PLtrFh-HO7ogCEh9XT9hiYgr7lRPj0RMz1&index=6&pp=sAQB

 

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