viernes, 22 de septiembre de 2023

22. “LA DISCIPLINA DE LA VIDA PREPARA A LOS JÓVENES PARA UN ELEVADO DESTINO” (IX. REFLEJEMOS A JESÚS PARA SU SEGUNDA VENIDA) EGW.

Cuando la sabiduría entrare en tu corazón, y la ciencia fuere grata a tu alma, la discreción te guardará; te preservará la inteligencia. (Proverbios 2:10,11).

Ahora, como en los tiempos de Israel, cada joven debe recibir instrucción sobre los deberes de la vida práctica.  Cada uno debe adquirir el conocimiento de algún ramo del trabajo manual, por el cual, en caso de necesidad, podrá ganarse la vida. 

Esto es indispensable, no sólo como protección contra las vicisitudes de la vida, sino también a causa de la influencia que ejercerá en el desarrollo físico, mental y moral.

Aunque hubiese seguridad de que uno no habría de depender del trabajo manual para mantenerse, debiera sin embargo aprender a trabajar.

Sin ejercicio físico nadie puede tener una constitución sana ni una salud vigorosa, y la disciplina del trabajo bien regulado no es menos esencial para desarrollar una inteligencia fuerte y activa y un carácter noble...

Los Jóvenes Deben Ser Inducidos a comprender el propósito de su creación, que es honrar a Dios y beneficiar a sus semejantes; Hágaseles Ver el tierno amor que nuestro Padre celestial ha manifestado y el alto destino para el cual la disciplina de esta vida los ha de preparar, la dignidad y el honor a los cuales están llamados, a saber, ser hijos de Dios, y millares se apartarán con desprecio y repugnancia de los propósitos bajos y egoístas y de los placeres frívolos que hasta ahora les han absorbido.

Aprenderán a odiar y evitar el pecado, no meramente por la esperanza de la recompensa o por el miedo al castigo, sino por un sentido de su vileza inherente, porque degradaría las facultades que Dios les ha dado, mancharía su carácter de seres humanos semejantes a Dios...

Los rasgos de carácter que dan éxito y honores a un hombre entre sus semejantes; el deseo inextinguible de algún bien mayor, la voluntad indomable; los esfuerzos arduos; la perseverancia incansable, no deben eliminarse. Por la gracia de Dios, deben encauzarse hacia fines que superen los intereses egoístas y temporales como los cielos son más altos que la tierra.

Y la educación comenzada en esta vida continuará en la vida venidera. Un día tras otro revelaran a la mente con nueva belleza las maravillosas obras de Dios, las evidencias de su sabiduría y poder al crear y sostener el universo, así como el misterio infinito del amor y de la sabiduría en el plan de la redención...

Hasta en esta vida podemos entrever su presencia y gozar de la comunión con el Cielo; pero la plenitud de su gozo y de su bendición se ha de alcanzar en el más allá. La eternidad sola habrá de revelar el destino glorioso que el hombre, restaurado a la imagen de Dios, puede alcanzar.

Patriarcas y Profetas, págs. 650-652. RJ271/EGW/MHP 272

AUDIO. https://www.youtube.com/watch?v=gG9B6pTrQIs&list=PLtrFh-HO7ogB0b9ZH0YMA5EYtDsepZwEC&index=22&pp=gAQBiAQBsAQB


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